jueves, 15 de noviembre de 2012

La felicidad

Después de la entrada anterior, me han dado ganas de publicar algo así como, una vez más, un canto a la sonrisa. A la alegría. A la felicidad de disfrutar buenos momentos.
Me apetecía recordarlos, tenerlos algunos de ellos recopilados en un mismo sitio, así que he hecho esta lista: Un recopilatorio de momentos felices. Pero felices de verdad, de los de alegría profunda.

 Es importante guardar bien estos recuerdos que cuando vuelven a nuestra mente nos hacen sonreír. En mi cabeza, de vez en cuando, se cuela de manera furtiva un instante retenido, y también me ayuda a seguir adelante. Me hace ver todo lo bueno que tiene la vida, porque a pesar de todas esas cosas que parece que nos hacen perder la fe en la humanidad, siempre hay una luz. Pero sólo si tú quieres que la haya.


 Madrid

 La llegada a Estrasburgo

 Las meriendas de verano con Guille

 Madrid con Coco

La llegada a Argentina

 El concierto de Muse con Guille, Edi y Javi

 La Selva Negra en Alemania

 Londres

 Bailar en Kandesteg, Suiza

 La llegada de Lucas

 El jueves por la mañana con Guille

 Dibujar por la mañana en El Parisien

 El mejor cumpleaños del mundo

 La mejor amiga del mundo

 La casa de Markus 

 Dibujar en El Desván del Café por la tarde en otoño

 Volver a Coslada

 Ver el musical de El Rey León en Londres

Pasar con ellos un fin de semana

Más Madrid





La vida, al final, es maravillosa :)
(Y sí, hoy estoy ñoña)

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Hola, mundo.
Siento por mis incontables fans estar tan ausente en el blog durante temporadas tan largas. No sé, supongo que son épocas de la vida (con tono de Punset).
Ahora mismo estoy pasando una época ("época", creo que hablo más o menos de una semana) relativamente ordenada para lo que yo suelo ser, aunque igualmente y por supuesto no paro quieta ni un instante.
Estoy experimentando ciertos cambios de mentalidad, noto que voy creciendo. Noto la necesidad de ordenar mi mente (y mi habitación) cada cierto tiempo, porque sino no me encuentro a mí misma entre tanta mierda. Es como si mi cabeza fuera una enorme habitación en la que están amontonados todos los trastos que representan las obligaciones, los recuerdos, los pensamientos, los diálogos, los momentos retenidos...
De vez en cuando, hay que pasar la escoba, la fregona, ordenar todos los trastos... y tirar muchos.
No se puede acumular todo lo que uno quisiera como si fuéramos Diógenes. Al final eso acaba por matarte. Y me lo repito a mí misma una y otra vez, y sigo cayendo cada cierto tiempo en el mismo error, no te creas que aprendo tan fácilmente. Que no se puede, que no se puede. El ser humano está pensado (¿lo está?) para poder llevar cierto número de cosas a la vez en la cabeza, ¿no? En mi caso si amontono más de la cuenta, al final acabo saliendo mal parada.
En fin. Todo esto me está saliendo sobre la marcha, no sabía que iba a escribir sobre esto. Pero creo que es una conexión interesante la que acabo de hacer. El fin de semana reordené mi habitación de una manera brutal. Tiré muchísimas cosas. Redescubrí otras que había olvidado que tenía, y bueno, hice lo mismo en mi cabeza.
Y me sentó realmente bien.
¡Hasta "compuse" una canción! Se llama Rainy y es igual que Lady Madonna de Los Beatles. Pero oye, por algo se empieza, i'm proud of myself.



Esta foto es en "La selva negra" en Alemania, la primavera pasada. Creo que fue uno de los momentos en los que más claramente he experimentado la sensación de plenitud y felicidad invadiendo todo mi ser. Pocas veces se siente eso con tanta fuerza, eh?

lunes, 2 de julio de 2012

Estoy empezando a preferir dibujar antes que escribir por primera vez en mi vida. Esto es algo muy importante.

viernes, 20 de abril de 2012

La música

Hoy estoy navegando por estos lugares de los blogs, por los que vengo a darme una vuelta de vez en cuando, (últimamente ya no escribo tanto por aquí, vaya) y he leído una entrada de mi amigo Sergio, en la que habla sobre la música.

Dice que la música tiene el poder de transportarte a distintas épocas de tu vida con una facilidad tremenda, tiene el poder de transmitirte una sensación y es realmente admirable.

Eso me ha recordado a una especie de escrito que una vez le escribí a mi profesor de música en la ESO, en el que hablaba exactamente de eso. Creo que no era muy comprensible, sino más bien algo barroco, pero es que también es barroco el estado mental que me provoca pensar en la música.


Creo que la considero el arte más poderoso de todos, y eso que no creo que yo sea una especial dominadora de dicho arte.
Tiene un poder inimaginable, descomunal. Una canción, o un sonido, no sólo te puede llevar a un momento determinado de tu vida como por arte de magia, sino que además te provoca una oleada de sensaciones a veces muy intensas, que se apoderan de ti, en mi opinión, mucho más fuertemente que cualquier cuadro o dibujo.

La música es el arte más abstracto. Es el abstracto por excelencia. No es nada físico, ni material... Y sin embargo, es capaz de hacerte sentir algo completamente concreto. (¿Cómo es posible que tu estado de ánimo pueda depender tanto de que suene una música u otra?)




Mi padre dice que eres capaz de estremecerte con una música y emocionarte con ella, estás en equilibrio contigo mismo.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Oda a la sonrisa




Esta es mi abuela Carmen.
¿Ven su sonrisa?
Todavía la mantiene, en todo momento, se lo aseguro. Se ríe mucho, y es feliz. Mayor, pero sana y feliz. Cuando sea mayor, quiero ser como ella.

martes, 31 de enero de 2012

"...;por ejemplo, la conmoción interior provocada por la belleza de una obra de arte o del esplendor de la naturaleza, o por sentir - por el amor - el cercano calor de otro ser humano.
El amor es el único camino para arribar a lo más profundo de la personalidad de un hombre. Nadie es conocedor de la esencia de otro ser humano si no lo ama."

Viktor Frankl

lunes, 21 de noviembre de 2011

Historia del Arte para ociosos, capítulo 1

Realmente, una persona, aunque no estudie el arte en sí, también tiene capacidad crítica de sobra para determinar si algo le gusta o no, o si considera algo "arte" o no. Y puede decir, claramente: "esto es una MIERDA, este tío tiene un morro que se lo pisa, esto TAMBIÉN LO PUEDO HACER YO".
Y eso era lo que yo afirmaba hasta hace poco sobre los cuadros abstractos ( o no tan abstractos, con "contemporáneos" estaría bien definido).
No lo discuto, no lo contradigo, y es lo normal.



Sin prejuicios ni condicionamientos, ¿qué pensarías si vieras esto?


Probablemente, (probablemente) las respuestas más comunes serían estas:

a) Menuda patata
b) ¿Eso es un cuadro? Pero si eso lo hago yo con plastidecors
c) Seguro que encima vale millones de dólares, tendrá geta el tío

Lo que no se sabe, (entre otras cosas porque el autor tampoco ayudaba mucho titulando al cuadro "composición número 5849285") es que este hombre, por cierto llamado Mark Rothko, pasó años de su vida reflexionando sobre temas metafísicos.
Las proporciones del universo, la vida y la muerte, las relaciones matemáticas que unen cada cosa en el espacio.
Esos cuadros de color están puestos exactamente donde tienen que estar.
Transmiten la sensación concreta que a Rothko le transmitiría algo, no sabemos qué exactamente.
Es como cuando intentas poner color a las notas musicales, o cómo cuando intentas describir como es una persona con otra cosa que no sean palabras.

Ante esto, las reacciones pueden ser, probablemente (probablemente):
a) Esta tía está loca
b) Esta tiene más morro que el pintor de ese cuadro.
c) Eh, eso nunca lo había pensado / pues ahora tiene un poquito más de sentido (ojalá).


¿Y cuando ves esto, qué piensas?



Probablemente (probablemente, sí), las reacciones más comunes serían estas:

a) Otro truño que va de artista
b) Cuatro rallas puestas a boleo
c) Ahora es cuando la tía esta que va de guay me da otra explicación trascendental y se queda tan ancha.


Pues sí, hay otra explicación, aunque no tan trascendental.
Este hombre, Franz Kline, descubrió en los años 40 la maravilla del proyector de diapositivas. Por eso, se dedicó a hacer dibujos sobre cosas que veía, más o menos figurativas, y a ampliarlas. Distorsionaba los dibujos, les sacaba las "líneas" internas más importantes, y podía transformar el dibujo de una silla en esto.
Y aunque puede que no lo parezca, cuidaba tremendamente la composición, y esas rallas que parecen hechas a brochazo limpio sin pensar, están meditadas y hechas lentamente.
Me gusta cómo es capaz de sacar de un dibujo lo más esencial.


Por último, y como última prueba de que estos temas llevan tiempo rondando por mi cabeza, mira esto:


Aquí es cuando ya es "el colmo", no?
Esto sí que ya es mucho morro.

Puede.
Este señor, Lucio Fontana, descubrió un día que le podía hacer cortes a los lienzos.
Y puede que al final ya se pasara de "vivir del cuento", pero en un inicio, tuvo su sentido.
Gracias a él, muchos otros autores dejaron de limitarse a pintar sólo en el lienzo (tela sobre bastidor), y pensaron, "eh! si se pueden romper las normas establecidas, aún más!".
Además, Fontana cuidaba la composición, la elección el color, el formato del lienzo, el hecho de que el color fuera plano o no, la situación de los cortes...
Y, al igual que Rothko, reflexionó mucho sobre el "Concepto Espacial", y de cómo fusionar la pintura hasta ahora conocida con otros ámbitos y disciplinas.
Quizás, como muchos de sus contemporáneos, le daba más importancia al "acto de pintar" (o lo que fuera) que al resultado.

"Un día, un cirujano le dijo a Fontana:
-Eso que haces tú con el bisturí también lo puedo hacer yo.
Y Fontana le contestó:
Y eso que haces tú con el bisturí también lo puedo hacer yo. Lo que pasa es que, si lo hago yo, el paciente muere".








Con esto sólo pretendo contar cosas, porque es hermoso (para mí lo es) poder entender por qué un artista hacía lo que hacía, y por qué ese resultado.
Puede parecernos feo, que eso no es arte sino morro, y que no hace falta estudiar a esos artistas para determinar si consideras algo bueno o no.
Pero es bonito poder saber más. Siempre es bonito saber, comprender, leer y aprender cosas nuevas. Yo lo estoy comprobando cada día.
:)








Ah, por cierto, esto probablemente sea una parte de un librito/cosa que estoy pensando escribir, con ésta y otras reflexiones que he ido haciendo sobre distintos aspectos del arte que he ido estudiando. Son reflexiones personales, apreciaciones subjetivas, en ningún momento respaldadas por la teoría, a lo mejor me equivoco... Pero me gusta pensarlas.